5 acrónimos de marketing que no puedes dejar de conocer

Por | 2017-02-24T08:36:55+00:00 febrero, 2017|Marketing digital|

El mundo del marketing ha evolucionado vertiginosamente. Esto ha supuesto la necesidad de crear constantemente nuevos términos, hasta hace poco desconocidos, que podrían incluso clasificarse de “raros” para los que no están puestos en la actual “jerga marketiniana”.

Pero no creo que esto te pille de improviso y seguro que has presenciado alguna que otra vez la cara que ponen tus compañeros de trabajo cuando les nombras alguna de esas nuevas e impronunciables siglas de marketing que jamás han escuchado.

Ponte en situación. Llegas a la empresa por la mañana, te vas a coger un café a la máquina y escuchas a los de marketing decir:

¡Qué disgusto!. Mi klout ha bajado casi un 10%. Estoy muy preocupado.
La campaña para mejorar el engagement no ha funcionado. A ver quién se lo dice ahora al jefe.
Estoy que lo tiro. Mi SSI no deja de crecer.
¿Vas a ir al Taller de Consumer Insights?
¿Has calculado ya el BANT?
¿A qué hora es el periscope?

¿Te resulta familiar?

¿Cómo dices? Explícamelo otra vez

Los profesionales de marketing y publicidad están constantemente innovando para llegar mucho mejor a su público objetivo y, en ese proceso creativo, surgen constantemente nuevas siglas. Por eso, me siento en la necesidad de comentar algunos de esos acrónimos que puede que hayas escuchado últimamente, o que quizá ni si quiera hayas oído mencionar nunca…bueno…hasta ahora 😉

Lovemark

Se refiere a la marca que es capaz de posicionarse en la mente de sus consumidores por medio de sentimientos y emociones positivas. ¿Quién no conoce alguna marca que le haga vibrar o le despierte pasión?

Para los románticos, os desvelaré que este término fue creado Kevin Roberts quien publicó un libro con ese título, en el que se expone que “para crear una marca que la gente ame, tienes que conquistarles del mismo modo que cuando buscas pareja”.  Nada fácil 😉

Aunque hay multitud de ejemplos, me gustaría destacar, entre otras, compañías como Apple, máxima exponente del diseño, que lleva más de 30 años siendo la preferida de muchos, no sólo por sus productos, apariencia y packaging sino por su capacidad de generar expectación y “buzz” social en torno a la marca. Aparte, ha logrado trasmitir que las personas brillantes y talentosas que allí trabajan están motivadas y contentas.

Sin embargo, Google ha reemplazado a Apple como la marca más valiosa del mundo, con un valor estimado de 109.500 millones de dólares, según el Brand Finance’s Global 500.

BUPA (Brand Usage Profile Analysis)

Analiza la utilización del nombre comercial de los productos y servicios cuantificando la relación entre conocimiento de la marca y su uso, así como el uso repetido de su denominación.

Relacionado con este concepto, existen bastantes plataformas de social intelligence que analizan los datos de las redes sociales para medir y optimizar las acciones de marketing. Brandwatch es una de esas herramientas que surgen hoy en día y te permiten obtener una visión profunda de la opinión de los usuarios de internet sobre lo que quieras conocer y saber si están hablando de tu negocio.

VUCA

VUCA hace referencia a un momento de cambio, en el que términos como volatilidad, ambigüedad, complejidad e incertidumbre se ponen muy de manifiesto.

En períodos de incertidumbre no sabemos lo que nos puede deparar el futuro y, por ello, conviene estar preparados para todo lo que puede sucedernos, e incluso estar dispuestos a reinventarnos y  “dar una vuelta de tuerca” a nuestras ideas o estrategias.

La crisis económica, la globalización y la alta competitividad, entre otras, hacen que muchas compañías tengan que enfrentarse a momentos VUCA importantes, en los que no se sabe qué puede suceder. Recordad, por ejemplo, el ejército estadounidense en las campañas militares de los años 90. Fue de hecho el Army War College quien acuñó el término para referirse a la realidad a la que debían prepararse en el mundo que surgió tras el final de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS. El escenario de esos momentos se caracterizaba por la inseguridad, volatilidad, confusión y indeterminación antes nombradas.

Talkability

Talkability es un término que consiste en conseguir que se hable de un producto o marca en las redes sociales.

Si no te queda muy claro el concepto, te diré que en psicología se usa mucho para definir las aptitudes a nivel conversacional de niños con autismo, concretamente para que padres, educadores, profesores y otras personas sepan cómo mejorar la capacidad de comunicación y competencias sociales de estos niños. En marketing lo que se busca es “remover emociones”, crear vínculos e impactar a los usuarios, para que hablen de la marca.

Red Bull es una de esas marcas que ha logrado talkability por parte de sus usuarios y seguidores, que reaccionan ante sus espectaculares fotos y posteo de publicaciones de una forma fluida y natural, para compartir miradas, pasión y afición por el deporte o la música, o simplemente, pasar un buen rato.

Handshake

Sin ser un acrónimo, handshake es digno de aparecer en nuestro listado ya que es una plataforma en que cualquier usuario puede vender sus datos a empresas que los quieran a cambio de dinero, en lugar de esperar a que los obtengan a cambio de nada. El reto de handshake es que tanto usuario como marca se presten a esta transacción en que ambas partes pueden beneficiarse. Y es innegable que nuestros datos personales tienen un precio en el mercado. Como prueba de ello, existen infinidad de empresas que se dedican a obtener los datos de los usuarios para posteriormente venderlos a terceras empresas, las cuales suelen utilizarlos para campañas de publicidad y marketing o estudios de mercado, entre otros.

La startup Datacoup fue unas de las pioneras en el handshake al hacer de intermediaria en la venta de datos personales entre particulares y empresas. Con su lema “Te mereces más por tus datos”, se propuso modificar el funcionamiento de este mercadeo de datos y ofrecer algo totalmente novedoso: ir directamente a la fuente, es decir, el cliente, y comprarle los datos por un precio aproximado de 8 euros al mes (unos 6 euros), en función de la cantidad de información que aporte y del interés de los compradores por los mismos. Desde luego, el dilema ético ya está servido.

¿Puedes decirnos algún acrónimo más del campo del marketing que llama la atención de todos cuantos lo escuchan por primera vez? ¿alguna “palabreja rara” que solo conocen los “marketers”?

 

 

El autor del contenido es

Laura López Basulto

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